Fukuro Toji – La encuadernación del Sol Naciente

Fukuro Toji – La encuadernación del Sol Naciente
25/11/2019 Haru, estudio de encuadernación

Japón, como tantas otras cosas, recibió de China la elaboración de libros.

Hasta el siglo XVI el rollo de papel fue el soporte dominante en la elaboración de libros. Esos libros en rollo se llamaban «KONSUBON».

En el siglo XV aparecen los libros en formato «FUKURO TOJI» que con el tiempo se convertirán en el formato de libro habitual.

El fukuro toji es un libro radicalmente opuesto a un códice europeo de la misma época. Son libros de pocas hojas, unas 50 máximo, que teniendo en cuenta el escaso gramaje de los papeles que se utilizaban sería lo más parecido a lo que nosotros conocemos como un fascículo.

 

Externamente, aparenta ser muy parecido a un códice, pero la finura y transparencia del papel washi obliga a plegar hacia el interior cada uno de los bifolios que los componen y, en consecuencia, sólo se imprimía un lado del pliego, quedando el otro en blanco.

 Al almacenar la mitad de la información, en Japón se  optó por producir libros en varias partes. Estas partes son de muy escasa extensión. A estas divisiones físicas se las denomina en Japón satsu¸ mientras que las divisiones internas (o capítulos) reciben el nombre de hen o shû, divididos a su vez, según el tipo de obra, en 5 o 10 maki.

 

Esta división de los libros en fascículos explica la escasa calidad de las encuadernaciones japonesas. En realidad las verdaderas encuadernaciones eran cajas de madera (honbako, o también llamadas sho-dansu), donde los diversos maki se guardaban horizontalmente. 

 La poca consistencia de los  maki o fascículos es debida a un fino hilo de rosca, que une los bifolios plegados a las tapas. Esta costura es visible al exterior y facilita la apertura de los libros. 

En siglos XVI y XVII, las tapas se elaboraban con papel washi o kozo , tintado habitualmente en azul, rojo u ocre, y sin decorar. Únicamente se pegaba sobre la tapa anterior el daisen, una tira de papel, vertical, donde aparece impreso o escrito a mano el título de la obra, o gedai, y el número de maki.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, la decoración de las tapas comienza a hacerse con papeles decorados con motivos florales o paisajistas, los cuales se mantienen hoy en día en la elaboración de encuadernaciones tradicionales japonesas.

2 Comentarios

  1. Antonia Molina 2 semanas hace

    Muy interesante la explicación.

  2. Pepa 2 semanas hace

    Cómo siempre, muy interesante. Y yo siempre aprendiendo. Gracias

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